miércoles, 27 de octubre de 2010

CON V DE VISIBLE

Hubo una vez un reino,…, ¿Cómo describirlo? Si me permiten hacerlo con una sola palabra diría que era un reino,…, feliz. El pueblo que lo habitaba era feliz, los ministros eran felices, el rey era feliz, pero la princesa, la princesa no fuera feliz. Sonreía de vez en cuando y eso pero no puedo decir que la princesa fuera feliz. Nadie se había preguntado nunca porque la princesa estaba triste, lo tenía todo, y sin embargo siempre se la veía encerrada en si misma y un tanto apática. Así que la gente empezó a pensar que era,…, rara. Aun así la gente la acepto porque no podían deshacerse de ella, al fin y al cabo era la hija del rey. Ella también había llegado a aceptar que era rara. Tanto tiempo y tanta gente llamándole rara, no iba a ser ella la equivocada.

El caso es que un día el rey convocó una reunión de ministros para hablar de la ,…, rara. Todos acudieron sin saber exactamente de que se iba a hablar. Tal vez de que había que buscar un príncipe para la,…, princesa; porque ya iba siendo hora de casarla. Pero el rey mostraba en su rostro casi un signo de interrogación. No había en sus ojos ni una pista sobre el asunto que los reunía. Así que sin esperar a que nadie curioseara hizo su propia pregunta.
- ¿Alguien ha visto a la princesa?- Todos se miraron con inseguridad, y nadie respondía-No ¿verdad? Es que últimamente está especialmente,…, rara. Hace unos días empezó a perder un poco de brillo, luego fue el contraste y esta mañana ya no he conseguido verla. Así que os quiero pedir un poco de colaboración y antes de que el pueblo pregunte me gustaría que me ayudarais a encontrarla.

El rey había dicho me gustaría pero todos sabían ese “me gustaría” encerraba una orden, así que nadie protesto y se pusieron manos a la obra buscando a la,…, heredera del reino. Buscaron en los jardines del palacio, en sus aposentos, en las almenas, en la biblioteca, en las cocinas, en las cuadras, bajo el trono,…, pero la princesa no aparecía. Por eso pasadas unas horas todos fueron llegando ante el rey con la misma respuesta “No está, decididamente la princesa ha desaparecido”. La preocupación del monarca crecía por momentos. Así que mandaron llamar al sabio mayor, que como era íntimo amigo de la princesa seguro que sabía algo. Sus ojos se movieron más rápidos que su boca y después de meditarlo contestó con nerviosismo. “No, exactamente no se donde está,…, pero si me dan tiempo,…, tal vez pueda traer una respuesta” “Estas perdiendo el tiempo que solicitas” Contestó con irreverencia el rey a la única persona que podía averiguar donde estaba la princesa. Pasadas unas horas el sabio volvió ante su señor para responderle.

- Majestad pregunté a la reina y a sus otras tres hijas si habían visto a la heredera del reino, y todas aseguraron que la habían escuchado cantar aquella mañana, pero no habían visto a la princesa. También pregunté a su ayudante de cámara si hoy había visto a su descendiente y ella me dijo que había preparado sus ropajes como todos los días y al volverse de espaldas el vestido había desaparecido, sin embargo no vio a la princesa. Entonces pregunté a la sirvienta si hoy habían preparado el desayuno a su hija y me respondió que ella lo había preparado y lo vio desaparecer ante sus propios ojos, pero no vio a la princesa. Entonces pregunté al maestro de piano si había visto a la infanta en su clase diaria de música, me respondió que había dado la clase como todos los días y las notas del piano sonaron por arte de magia ajustándose a la perfección a la partitura que marcaba, pero él no había visto a la princesa. Entonces acudí a preguntar al jardinero si había visto a su primogénita,…,
- ¡YA! –Interrumpió el soberano visiblemente nervioso.- y las rosas había sido regada con agua bendita pero ni rastro de la princesa.
- Exacto.- respondió tímidamente el sabio.- no se si con agua bendita pero regadas, estaban regadas. El caso es que la respuesta de sus ministros no fue menos cierta que su respuesta sobre la rosas, ellos dijeron que la princesa había desaparecido y ciertamente ha desaparecido. Entonces si me permite continuar con el relato de los hechos fui a preguntar a su maestra de lenguas muertas,…, -el rey se puso rojo de ira, cosa que hizo encogerse mínimamente al sabio pero este se atrevió a continuar.- y lamentablemente ella también había desaparecido. Eso me hizo comprender el matiz,- tragó saliva y dijo.- no ha desaparecido,…, sencillamente se ha vuelto invisible.
- ¡¡¿Invisible?!!- Vociferó el rey,- ¿Insinúas que tomo una pócima mágica? o ¿o que ha sido víctima del conjuro de alguna bruja?
- No majestad, siendo preciso con las palabras, su hija se ha vuelto invisible voluntariamente. Y el único que puede revertir este feo asunto es usted. ¿Quiere intentarlo? Pero debe confiar en mí. – Al soberano le volvió a aparecer el interrogante en la cara, pero ahora era mucho más grande, porque ahora si que no entendía nada. Aún así confió en las palabras del sabio y en unos minutos, ambos estaban sentados en los aposentos de la joven heredera. El sabio le dijo al rey- Hable con ese armario. Imagine que es su hija y ella pudiera escucharle, ¿Qué le diría?
- Que ¿dónde está? – Parco en palabras pensó el sabio y sin embargo dijo.
- ¿Podría decirle algo más?
- Que le quiero. –El rey hacía largas pausas entre frase y frase pues él estaba acostumbrado a hablar de guerra y de asuntosdeesado pero no de sentimientos.- Que ,..., que no me importa que sea rara y que no hay nada que esté por encima de ella.- En ese momento empezó a comprender- Que comprendo que ella siempre ha sido distinta a sus hermanas, pero que a mi me da igual. Que estoy dispuesta a darle todo lo que ella necesite.
- ¿Y si eso fuera cambiar las leyes?- se escuchó decir a la princesa.- El rey puso la mano sobre la puerta del armario como si la tuviera sobre el hombro de su hija.
- ¿Qué haces ahí?
- Esconderme de los que como tú no entienden, que es lo que hago aquí dentro.
- Sal del armario hija.
- Cuando tus normas no me manden a la hoguera. Cuando deje de haber gente invisible a vuestro alrededor y nadie se pregunte porque. Cuando no tenga que traerme a la maestra al armario para poder aprender. O tengamos que mostrarnos invisibles a vuestros ojos.- parecía que su hija estuviera dictando un discurso ya aprendido.- Cuando deje de ser rara o diferente. Porque en realidad somos igual que tú. Yo amo igual que tú, exactamente igual que tú,..., incluso podríamos amar a la misma persona, ¿ves como no soy tan rara?

Aquel día se escribió un nuevo edicto, Ahora sería reconocida cada unión de personas fuera como fuera. Tardarían muuuchos años en firmarse aquel primer papel. Pero durante aquellos años fueron recuperando la visibilidad mucha, mucha gente. Aparecieron como por arte de magia: sabios que ya habían sido olvidados, trovadores y sus trovados, guerreras, y algún que otro miembro real,..., pero eso carece de importancia. Porque lo importante no era quien volvía a la vida pública, si no que en breve el reino sería descrito por todos como un reino feliz,…, sin excepciones y sobre todo como un reino visible.

Cuento realizado y representado para la celebración
 del día del Orgullo del pasado 2010
Para el colectivo Gama

Autora: Nuria L. Yágüez

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6 comentarios:

luna dijo...

Bonita forma de darnos un toque a todos para que aceptemos a las personas por ser ellas mismas.

Nuria L. Yágüez dijo...

Aun así seguirán existiendo los intolerantes. Porque son como las “meigas” existir existen aunque otros piensen que no.

Anónimo dijo...

Si todos los padres quisieran a sus hijos como son, no como quieren que sean. No se tendrian que esconder en los armarios. Sigue deleitándonos con tú escritura que nos enseña a vivir.

Sergio Acosta Rivero dijo...

Una manera muy amena para meter en la realidad de la vida a aquellos que no ven o no quieren ver y aceptar la realidad de las personas. Muy bonito.

Aprendiz dijo...

Enhorabuena por tu magnífico blog y por este cuento tan bonito, gracias por visitar el mío y el de mi hija, nos ha encantado tu visita, siempres serás bienvenida y te comento que tengo un nuevo proyecto, un nuevo proyecto, un blog llamado Mundo LGTB, http://mundolgtb.blogspot.com/ todavía en construcción pero agradecería tus ideas. Un saludo,

Anónimo dijo...

La letra con cuentos entra...

Me encantó. Gracias.