sábado, 8 de enero de 2011

AL LLEGAR

Ángel llega a casa.

 Le gusta su trabajo pero... le espera la oscuridad, el vacío. Ese vacío que sólo él sabe que existe, ese que no da a conocer a nadie, ese que -cuando lo siente- hace que el mundo se le venga encima; y entonces tiene ganas de llorar y de decir ¡basta! ¿Porqué debo estar sólo? ¿Porqué no puedo esperar una sonrisa al llegar a casa?

No lo sabe o no quiere saberlo; tan sólo es consciente de esa negrura que lo atenaza y con la que lucha diariamente. Quiere sentir esa oleada de luz, de calidez, de esperanza. Y la siente.

Sabe que cuenta y es importante para mucha gente y entonces piensa: "Ángel tu destino es otro, disfruta de lo mucho que tienes, quieres y te quieren" ...y entonces sigue disfrutando de ¡VIVIR!


Autor:  Ángel  Casas Batalla



6 comentarios:

Nuria L. Yágüez dijo...

Gracias Ángel por contribuir, por estrenarte como autor y por compartir tus dones. Este es un blog hecho por todos y para todos. Unos tenemos el don de escribir y tenemos la obligación moral de compartirlo con todos.

Estoy segura que no será lo último que veamos por aqui publicado. En eso consiste esto. Es un poco adictivo. Así que gracias de nuevo por entrar en el mágico mundo de la fantasía y la creación.

Jordi dijo...

Me trasmite angustia y un final que no me satisface. Pero cuando algo trasmite es porque es bueno. Y lo del final es porque me gustaría saber más. Me ha dejado demasiadas preguntas a las cuales ni siquiera atisbo a imaginar una respuesta, más que con la miel en los labios me ha creado la ilusión de que había miel pero no la he probado.

¿Tiene una segunda parte?

luna dijo...

Enhorabuena Angel. Describes perfectamente lo que algunos hemos sentido cuando llegas a casa y cierras la puerta. Ese otro mundo que nos espera dentro, a eso yo lo llamaba "sobrevivir" pero me alegra que tu lo definas "vivir". Me gustaría seguir leyéndote.

Alberto López Yepes dijo...

Felicidades por tu debut Angel. He comprendido tu escrito porque lo he vivido en mis propias carnes, ahora hay alguien que me espera y me sonrie cuando abro la puerta. Te animo a que no decaigas y encuentres algún dia alguien que te sonria cuando llegues a casa. Gracias por compartir con nosotros tu bonito sentimiento.

Mª del Mar Hermoso dijo...

Hola, Ángel, gracias por compartir tu mundo literario gratuitamente. Me siento unida emocionalmente a la línea introductoria y los dos siguientes párrafos. El último es una vuelta de tuerca, un añadido sin justificar temáticamente, aunque pueda reflejar una verdad real o soñada. Pero escribes bien. Y te felicito por ello, hay que ser muy valiente para dedicarse a algo tan etéreo como dedicar tiempo libre a satisfacciones privadas de esta índole, tan poco valoradas socialmente. Gracias de nuevo y enhorabuena.

Nuria L. Yágüez dijo...

Angel yo me he sentido muchas veces identificada con esa sensación de encontrar significado a tu vida por lo que vales para otros. Y es tan lícito como cualquier cosa que te haga seguir adelante.

Yo hoy también quiero a alguien a mi lado y no está. Y te soy sincera, hoy no me satisface mi vida, pero se que lleno la de otros. Pero tengo algo claro, sea mis destino o no encontrar una sonrisa en casa, me haga disfrutar de la vida el ser relleno de la de otros o no, hoy eso me hace seguir adelante. Y por hoy no me pido mas.

Mañana seré yo la que viva y otros lo que me rellenen. Y tanto mi vida como la suya valdrá lo mismo.

Por cierto en Esperando a Gala te echamos de menos.