viernes, 11 de marzo de 2011

ABRAZADA A TU VIDA

Me sentí protegida.
Como un mar en calma.
Como una luz siempre encendida.
Me colme de ti,
de tus besos y caricias.
Contigo encontré las palabras nimias,
la dulzura de una sonrisa.



Encontré el yo, que se escondía.



Y aunque hubo un momento roto,
donde creí que te perdía.
Luchamos para no besarnos.
Tú podías.
Pero mi deseo fue inevitable.



Sentí la hoja fría de un puñal en el corazón.
Fuiste sincera en mi agonía.
Pero  negué  tu lirica.
Y  te bese de mil formas a escondidas.
Quería continuar abrazada a tu vida.
A tus maneras.
A tu manías.
A todo tu ser.
Porque quiero seguir encendida.




Autora: Inés Jiménez Suarez



1 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguro que eres capaz de lucir sin que alguien te tenga que encender.

Si pones todo fuera de ti corres el riesgo de que alguien no pague la factura de la luz y te la corten.

Busca tu luz, sin que dependa de nadie.