viernes, 22 de abril de 2011

LA VISITA DE LAS GARGOLAS

La bestia enviada por Lucifer mezcla de perro, murciélago y parte del mismísimo demonio, se posó en lo alto de aquel inmenso edificio para elegir el alma que venía buscando entre los cientos de ellas que intervenían en la construcción del mismo. El hombre de mente lúcida y manos fuertes no pudo ver como su obra engullía a su depredador convirtiéndolo en piedra. Levantó la vista y vio una gárgola nueva.
- Seguid viniendo que aquí os espero- dijo en una pose de valentía para no dejar ver su miedo. Interiormente pensó “Soy presa de mi obra. Estoy obligado a seguir construyendo catedrales el resto de mis días o al final darán conmigo”.
Este microrelato fue escrito para el concurso Minificciones.com.ar en el que el texto debe inspirarse en la imagen dada, por lástima no llegué a concursar pues el plazo terminaba ayer.





 Autora: Nuria L. Yágüez



8 comentarios:

Remei dijo...

Es una delicia...lástima de plazos de entrega...
Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Que bueno.
Me ha gustado mucho.

Besos.

Balovega dijo...

Hola y buenos días..

Paso a darte las gracias por tus palabras en casa..

Ahora vengo a curiosear y saludarte.. un abrazo de feliz día

La Zarzamora dijo...

Una pena que no lograses llegar al plazo.
El micro es muy bueno.
Me puso los pelos de punta.
Besos, Nuria.

Nuria L. Yágüez dijo...

La gargola es un ser del imaginario, entonces, ¿era real que iban a buscarle o el constructor de catedrales era esquizofrenico y el pensaba que las gárgola que él mismo ponía le perseguían.?

Lo dejo a vuestra elección.

Gracias por los comentarios chicos.

Mar dijo...

Es muy bueno. Si no llegaste a tiempo para concursar, siempre queda la opción de compartirlo, aunque sea al margen del concurso.

Me gustan las gárgolas, Tiene un no se qué misterioso que me fascina.

Te dejo el link de un micro-relato que tengo a propósito de las gárgolas por si te apecete leerlo.

La sonrisa de las gárgolas


Bss.

Miguel dijo...

Bueno, si señor, muy bueno. Me parece que puedo ver el miedo de ese pobre hombre en su mirada.

Salu2

Ananda Nilayán dijo...

Qué pena que no llegaras a tiempo.
Me gustan las gárgolas, me gustan las catedrales góticas y me gusta este micro.

Abrazos