martes, 5 de abril de 2011

ROCIO

La brisa y la hoja se encontaron
un día
por primera vez,
y sucedió que la brisa halló
un cálido sosiego y la hoja
una caricia que le llenó de frescor,
y entre ambas
surgió algo transparente y bello.
Pronto comprendieron que
a aquel inesperado regalo
debían dejarlo fluir.
Así que la brisa sopló con ternura y
la hoja se dobló flexible,
y una gota de rocío
vivificador
nutrió la tierra.
Ni la brisa, ni la hoja sabían
si aquel mágico momento
se volvería a repetir,
pero el sol,
conmovido por el gesto,
les susurró que
era sólo el principio...


Autora: Camila


5 comentarios:

Nuria L. Yágüez dijo...

Al preguntar a la autora de esta poesía por la motivación que le llevó a escribir esta poesía Camila dijo: Estimada Nuria, Me llamo Camila y me gustaría que, si puedes hacerme el favor, la publicases hoy o mañana porque es para una amiga que cumple años.Muchas gracias.

Luna dijo...

Camila me he quedado con ganas de poder leer esos ...
Muy bonito. Estoy de acuerdo contigo, Rocío siempre es vivificador.
Espero continuar leyéndote.

Nuria L. Yágüez dijo...

Gracias camila por dejarnos leer este poema tan bello, por compartirlo con todos. Es una delicadeza especial, igual que el calor que aporta una bella amistad.

Felicidades por iniciarte en el blog con esta publicación y a tu amiga por su cumpleaños.

Myriam dijo...

La brisa y la hoja establecieron un dialogo afectuoso. La amiga de Camila estará contenta con este regalo tan lindo.

Gracias Nuria por tu comentario en mi blog al que te dsoy la bienvenida.

Saludos

Ana dijo...

Con palabras muy sencillas has creado una delicada situación que me hace desear poner la gota de rocio sobre el suelo con la misma sutileza con que tu escribes poemas.

Muy bueno, pero ¿Sigue? Me quedé con ganas de más.

Ana