domingo, 29 de mayo de 2011

SILBANDO AL VIENTO

Y luego tú vendrás
silbando al viento,
como quién no sabe nada,
como con quien no va nada,
y habrás partido,
ya,
mi vida entera,
como un cristal,
como una sierra,
partida en mil pedazos,
como un puzzle de mil piezas,
desechados,
ya,
retazos
que duermen en las tinieblas
del olvido salvador,
salvador momentáneo
de piezas huecas:
que no encajan...
en el rompecabezas,
enrevesado,
de las vidas rotas,
luego tú vendrás
silbando al viento,
¿fingiré no escuchar?
¿quizá habré muerto?

Autora: Isabel Hernando Roy





8 comentarios:

Scarlet2807 dijo...

Un poema precioso
Aunque refleja un dolor desgarrador...
Besitos en el alma
Scarlet2807

Nuria L. Yágüez dijo...

Gracias Isabel por colaborar con este blog. Sobre todo por hacerlo con este poema tan familiar.

Si se va, que se vaya para no volver, pero no acudas tú a preguntar como le va la vida.

Felicidades por inciarte y vuelve siempre que quieras para seguir compartiendo.

Nuria L. Yágüez dijo...

Isabel nos decía al preguntar por la motivación que le llevó a escribir este poema: Mi estado de ánimo a veces me juega malas pasadas y cuando esto sucede escribir me resulta casi terapeutico.

Yo añado, pues Isabel para deleite de todos sigue con tu terapia, porque es precioso.

Luna dijo...

Bienvenida Isabel. Preciosa poesía. Gracias por compartir tu estado de ánimo con nosotros, ahora esperamos poder leerte cuando tus energías te llenen de positividad, y a él... déjale que silbe, y silbe, y silbe. Un abrazo.

Mar dijo...

Me recuerda este poema que pone de manifiesto el dolor ante la no correspondencia del amado o de la amada aquello de "tirar la piedra y esconder la mano". Te dejo, pero ando silbando de aquí para allá como si nada hubiera sucedido.


Saludos.

Ricardo Miñana dijo...

Triste, doloroso y hermoso, así es la poesía, cuando mas triste mas bella.
un grato placer pasar a leerte.
te dejo mi saludo y feliz semana.
un abrazo.

Alberto López Yepes dijo...

Para no escuchar los silbidos
hay que escuchar contra el viento
para pararles los pies
en su preciso momento.
Muy bonita Isabel, si es inventiva preciosa, si es real, dejalo que silbe.
Bien venida al blog, espero que sigas escribiendo.
Un saludo.

Ana dijo...

Isabel, no mueras, sigue escribiendo así para sanar lo que duele.

Ana