lunes, 1 de agosto de 2011

ESQUIZOFRENIA

Vamos a perpetrar el homicidio más grande pero silencioso que en nuestra vida habríamos cometido.
Silenciemos los deberes, lo correcto que hacemos a diario.
Obviemos los recuerdos que cargan con la moral, conciencia y respeto que siempre conservamos.
Ahoga todas las ganas que me tienes, ahógalas dentro de mi que ya las mías están dentro de ti.
Vamos a quemarnos sin tocarnos, vamos a quemarnos sólo con una mirada, envía llamaradas con tus ojos hacia mí.
Asesina mis manos mientras someto tu cuerpo a mis caricias.
Déjame cortar tu cuerpo en pedazos con mi lengua, para comer poco a poco tu piel y derramar en toda mi hiel.
Muerde, araña, aprieta, ahorca, siente tu silueta como se acopla y pierde con la mía en el silencio de nuestra historia.
Grita, gime, jadea, respira, brota todo lo que guardas entre tus piernas mientras escucho la sangre hirviendo en tus venas.
Roza, toca, pálpame dentro de ti. ¿Me sientes? ¡Y aún no te he tocado bien!
Empala mi clímax en tu ser, aférrate en mi espalda antes de que te corras con esos rastros de mi que escondes en tu piel.
Muévete, gira, brinca, siente los espasmos de placer mientras estamos en el trance de nuestros besos, mientras dominamos nuestras vidas.
No me dejes ir tan fácilmente, yo aquí te amarré a mis brazos con palabras dulces del lenguaje sucio que recite a tu oído.
Quiero que tengas esquizofrenia de tacto y placer.



Autora: Ida Inciarte



6 comentarios:

Nuria L. Yágüez dijo...

Felicidades Ida, a mí si que me sugirió una vista diferente la segunda lectura, por eso especifiqué qué te inspiró para escribir este relato.

GENIAL

Nuria L. Yágüez dijo...

La autora nos decía que este relato se la sugirió una copa de vino ¿La ves ahora con otros ojos?

María del Mar Hermoso dijo...

Es admirable la fuerza y la intensidad de las palabras para mover el mundo y lo que en él hay. Y con las tuyas transmites el placer de lo prohibido, la pérdida de la inocencia, el autoconocimiento, caminos sin vuelta atrás, porque todo cambia cuando se llega a él. Y lo consigues sin apenas mencionar partes del cuerpo, sólo sugiriendo (enumerando) acciones, con un estilo elegante y sensual.
Recreando aquellas frases tan parecidas de Arquímedes y de un pensador japonés: "Con una sola de tus palabras puedes mover (y conmover) lo que quieras"

AimerLive dijo...

...Impresionante comparativa,...,una misma sensación para dos imágenes diferentes.Y ese final, indescriptible:"esquizofrenia de tacto y placer".Expresividad en su más alto nivel!!felicidades,magnífico.

Andres Angulo dijo...

Yo necesito estar contigo.
Yo necesito tatuar tus cejas.
Yo soy tuyo.

Palabras con amplios pensamientos.
Lo sabes.

Anónimo dijo...

Muchisimas gracias por todos sus comentarios... Son una inspiración para seguir escribiendo.. Pronto tendrán más relatos de mi parte. Besos y Abrazos.. Ida Inciarte