lunes, 29 de agosto de 2011

LA UVAS DEL AMOR

Aquella noche el abuelo
sentado al fresco en su silla de anea
encendió su pipa quedándose pensativo...
El nieto se sentó junto a él
y se quedó en silencio.
Al cabo de un rato preguntó
- ¿qué piensas abuelo?.
- Pensaba que algo te pasa,
llevas unos días cabizbajo,
te sientas a la mesa sin ganas de comer,
ya no te ríes con los chistes de tu hermano
¿no andarás enamorado?.
- Estás en lo cierto, abuelo
- ¿Qué pasa, no te corresponde la moza?
- No, no es eso, es que es mayor que yo,
mi cabeza me juega malas pasadas
cuando pienso que haya tenido otros amoríos.
El abuelo como siempre hacía
se quitó la gorra rascándose la cabeza.
- Mira hijo, cuando yo compré la viña de La Manchuela
ya daba frutos
pero yo no andaba siempre pensando
en quién se habría comido sus frutos antes que yo.
Simplemente me gustaba aquella dichosa viña,
así que me dediqué a cuidarla
y ahora, siendo una de las viñas más vieja del pueblo,
es la que mejores frutos da,
lo único que tengo que hacer
es tener cuidado de que no me quiten sus frutos
los amigos de lo ajeno.
- Pero es que eso de cuidarla es muy difícil, abuelo.
Yo no puedo estar siempre a su lado.
- Hijo, si consigues enamorar su corazón, tu viña se guardará sola.


Autor: Alberto López Yepes


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6 comentarios:

María H.M.Meneses dijo...

Adorable,cada obra,Alberto.La experiencia,es la voz,la musa,causante de ésta fabulosa historia.Ésta vez me ha costado encontrar la palabras para expresarme,literalmente me quedé sin palabras al finalizar la lectura. Gracias de nuevo por brindarnos la posibilidad de leerte.
...Gracias y cariñosos saludos.

Beatriz Marcelo dijo...

Precioso Nuria...muy cercano. Al leerlo me ha venido la imagen de mi abuelo..gracias por compartirlo.

Araceli Martín Cabrera dijo...

Muy lindo Nuria. ¡Qué bueno que tu padre también participa en el blog! y la foto es preciosa. Un abrazo compañera

Dulce Bermúdez Martín dijo...

Es precioso! Me ha encantado… y me ha emocionado. De repente me vino a mi mente la imagen de mi abuelo; guardo un grato y entrañable recuerdo de él, porque también adoraba escribir y leer. Gracias por compartirlo y felicita a tu padre porque tiene un don de magia. ¡Ahora se nota de dónde sale esa "vena" pasional! Un gran abrazote de osa, cariño.

Luna dijo...

Entrañable historia y mejor moraleja. Felicidades Alberto. No dejes de deleitarnos con tus escritos.
Un beso grande.

Vanessa Limpkin dijo...

Maravilloso, Alberto. Gracias por compartir tu Sabiduría. Me transmitió mucho en un breve espacio y me ha dado que pensar... Un beso desde Las Palmas, Vanessa