sábado, 2 de febrero de 2013

EL BUEN SAMARITANO

10:00 - “Necesito ayuda” - exclamaba un señor, en una de las aceras de Wall Street. Pero nadie le ayudaba. Cada transeúnte pasaba e ignoraba al necesitado.

-Por favor, sólo necesito un pequeño auxilio, ¿alguien puede ayudarme.- insistía. Después de muchas horas se detuvo un joven mensajero junto a él y le dijo:

- No me pasa usted desapercibido, no tengo mucho dinero, soy un pobre trabajador, pero dígame en qué puedo ayudarle?.

- ¡Oh ! , por fin un alma caritativa. No necesito dinero. Soy invidente, me golpeé con algo y perdí mi bastón. Ando desorientado y no puedo cruzar la avenida y por eso preciso ayuda. Tengo una importante reunión en mi empresa y llegaré tarde. Sólo necesito pasar al otro lado.

- Gracias joven, que tengas buen día.- dijo al encontrarse al otro lado.

El buen samaritano cumplió su buena obra, y continuó su rutina diaria con la conciencia muy tranquila, mientras en su mente se paseaba un pensamiento de Aurelio Agustín de Hipona: "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita"


Autora: Maria H. M. Meneses

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