viernes, 1 de febrero de 2013

REINA DEL CARNAVAL


21:00 Ese día reinaba don carnal y te vi por primera vez. En ese mismo instante caí rendido a tus pies. O más que verte debo decir que te imaginé, porque verte te veía más bien poco, pues apenas llegaba a verte detrás de toda la parafernalia que te acompañaba. Y ta imaginé radiante de energía, plena de ese brillo que da la felicidad.


Rápidamente empecé a investigar pues necesitaba volver a verte más allá de todas aquellas fotos tuyas que decoraban mi habitación. Después de unos días averigüe donde vivías y pasé días y días bajo tu casa esperando verte. Pasaban las horas, los días y hasta un par de semanas y no te dejabas ver. 

Estaba dispuesto a ir más allá pues tu imagen era cada vez más grandiosa en mi cabeza y temía que   llegara el momento en el que te idealizara. Así que me colé por la puerta cuando salía un vecino y llegué a la misma puerta de tu casa. Mi corazón iba a salirse y lo imagine como el tuyo el día que te convertiste en mi reina y  la de todos los carnavaleros.

Creí que no me atrevería pero en ese momento llamé a la puerta y me abriste tú. Te miré incrédulo,..., mis ojos debían engañarme,..., -¿que pasa?- dijiste cortante y con esa primera y única frase se congeló lo poco de aquella majestuosa reina que quedaba en mi cabeza,..., -¡Niño! ¿Que quieres?- espetaste de nuevo. "Nada venía vendiendo figuritas de diosas pero se me acaba de caer la última que me quedaba". Miraste al suelo y cerraste la puerta para siempre. 

Pobre inocente, comprendí que detrás de cada diosa,..., vive solo una mujer.

AUTORA: Nuria López Yágüez